Como fijar los precios y pagos de mis productos

Como fijar los precios y pagos de mis productos. Cuando compres o vendes bienes o servicios en la UE, tienes que recibir o informar de forma clara sobre el precio total, incluidos todos los impuestos y recargos. En las compras por internet, debes reconocer explícitamente —por ejemplo, pulsando un botón— que eres consciente de que hacer un pedido entraña la obligación de pagar.

Recargos: tasas por la utilización de tarjetas

En la UE un vendedor no puede cobrarte más por utilizar una tarjeta de crédito o de débito. Las únicas excepciones a esta norma son las tarjetas American Express / Diners Club y las tarjetas de empresa o corporativas, ya que se factura a la empresa en lugar de a los particulares. Si utilizas ese tipo de tarjetas, pueden cobrarte un recargo, pero este no puede ser superior al coste real que el vendedor asuma por el tratamiento del pago. Debes tener en cuenta que si pagas en una divisa de la UE distinta del euro, es posible que la entidad emisora de la tarjeta te cobre una comisión por conversión de moneda si utilizas la tarjeta en otro país de la UE.

Gastos por servicios adicionales

Para cualquier pago adicional solicitado por el vendedor, como entrega urgente, empaquetado para regalo o seguro de viajes, debes dar tu consentimiento. Las empresas no pueden cobrarte por esos servicios a no ser que los elijas expresamente. La utilización de casillas preseleccionadas en la web del vendedor no constituye un consentimiento expreso y tienes derecho al reembolso de todos los pagos que hayas efectuado así.

Pagar en otra moneda: gastos de conversión

Al comprar un producto o servicio cuyo precio se haya establecido en otra moneda, además del precio de venta tendrás que pagar una cantidad extra. Del mismo modo, si sacas dinero de un cajero automático en otra moneda, tendrás que pagar más que la cantidad retirada. Los costes adicionales pueden incluir: una comisión por transacción en el extranjero que cobre tu banco o la entidad emisora de tu tarjeta (si no pagas en euros o no retiras euros en efectivo) una comisión por cambio de divisa la comisión que cobre la entidad propietaria del cajero.

Cuando hagas una compra, en persona o por internet, es posible que te ofrezcan la opción de pagar en la moneda local o en la moneda de tu país. Si pagas en la moneda local, tendrás que esperar hasta que recibas el extracto de tu cuenta bancaria o la factura de la tarjeta de crédito para saber el coste de la transacción en la moneda de tu país. Esta es, a menudo, la opción más económica. Si pagas en la moneda de tu país, sabrás inmediatamente cuánto te van a cobrar. Con frecuencia, las comisiones adicionales hacen que esta opción resulte más costosa.

Si un comerciante o un sitio web te ofrece la opción de pagar en la moneda de tu país, tiene que informarte exactamente del coste añadido que eso supondrá, expresado como recargo porcentual en relación con los últimos tipos de cambio del Banco Central Europeo.

Precios discriminatorios

Como ciudadano de la UE o residente en la UE, no pueden cobrarte un precio más alto por comprar productos o servicios a causa de tu nacionalidad o tu país de residencia.

Cuando compras productos online en la UE los precios pueden variar de un país a otro o entre las diferentes versiones de la misma web, por ejemplo debido a diferencias en los gastos de envío. No obstante, si tus compras online no prevén un envío transfronterizo, como cuando compras algo por internet que tienes intención de recoger personalmente en un comercio o una tienda, debes tener acceso a los mismos precios y a las mismas ofertas especiales que los compradores que viven en ese país de la UE. No pueden cobrarte más ni impedirte comprar algo por el mero hecho de vivir en otro país.

Las mismas normas se aplican cuando compras servicios prestados en el establecimiento del vendedor (por ejemplo entradas para un parque de atracciones, reservas de hotel, alquiler de coches) o servicios prestados por vía electrónica (servicios en la nube o alojamiento de sitios web). En esos casos tienes derecho a acceder a los mismos precios que los compradores locales. Redireccionamiento automático a un sitio web.

Si existen varias versiones de la web de un vendedor, no puedes ser redirigido automáticamente hacia otra versión de la web sin tu autorización. Por ejemplo, si vives en Francia y has elegido ir directamente a un sitio web .be (Bélgica), el vendedor puede sugerirte que consultes la versión .fr de su web. No obstante, si no das tu permiso explícito para ese redireccionamiento, tienes que poder acceder al sitio .be que elegiste inicialmente.

También el cliente debería poder modificar su elección en todo momento, por ejemplo mediante una casilla de selección del país. Eso te permite ver los precios y las promociones de los productos y los servicios ofrecidos por ese vendedor en otros países. No obstante, debes leer siempre atentamente las condiciones de venta para comprender las opciones y gastos de envío aplicables en al país.


Referencias: Como fijar los precios y pagos de mis productos